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viernes, 20 de mayo de 2016

El desarrollo como proyecto de consolidación de la sociedad jerarquizada

La expansión del desarrollo capitalista ha implicado tensionar constantemente los límites del equilibrio ecosistémico tanto a nivel local como global, forzando una amplia reorganización y reconstrucción de la superficie del planeta, bajo la pretensión de ser el único sistema que podría ir mejorando racional y paulatinamente la calidad de vida de las personas, sin embargo el deterioro de la biosfera pone en cuestión la viabilidad de este proyecto en el tiempo, amenazando la subsistencia de diversas comunidades que tras ser separadas de su medios de vida son forzadas a una proletarización bajo precarias condiciones, por lo que básicamente el proyecto capitalista ha consolidado aun más la jerarquización de la sociedad, fenómeno que al ser resistido por cada comunidad ligada a un territorio ha generado un extenso sistema de control social y represión por parte del Estado.

En este sentido, un caso ilustrativo es la imposición del modelo forestal y la usurpación del Wallmapu que ha producido serios daños ecológicos, terrorismo de Estado y un empobrecimiento visible de las condiciones de vida de las personas y a la vez un incremento gigantesco del poder de los grupos económicos ligados a este negocio. Este caso particular permite ilustrar un fenómeno que con sus particularidades se replica por todo el mundo expresándose en distintos conflictos socioambientales, siendo tal vez el más significativo a nivel mundial las guerras por el petróleo en estos momentos con toda su complejidad geopolítica.

La imposición del trabajo que permite mover esta gigantesca maquinaria del Estado y el capitalismo ha producido a través de su tecnociencia ciertas modificaciones destinadas a mantener dentro de ciertos límites algunas condiciones que faciliten contar con una fuerza de trabajo que sea capaz de sostenerse en el tiempo, dentro de un equilibrio siempre frágil pero funcional para sus necesidades. Es decir, el extractivismo no se limita a la absorción de materia y energía proveniente del resto de la biosfera sino que también contempla la absorción de la fuerza vital de los mismos seres humanos, para esto la educación y la psicología del desarrollo han jugado un papel crucial para adiestrar a esta fuerza de trabajo desde sus primeros años vida y hacerla adaptable al ciclo productivo del sistema capitalista, al nunca cuestionar si esa forma de existir es congruente con las necesidades biológicas, afectivas y sociales del individuo, manteniendo un sistema de premios y castigos para incorporar conocimientos muy específicos y parcelados, a la vez que ofrece una serie de categorías patologizadoras para quien no sea capaz de ajustarse a los parámetros establecidos. En este punto se percibe esa terrible semejanza con los procesos de selección de ganado en que se buscan los más “aptos” para las necesidades del criador. Claro que estos más “aptos” difícilmente podrían sobrevivir en un entorno natural.

La idea de que el sistema extractivista subyuga desde los ecosistemas hasta la vida misma de los seres humanos plantea claramente la imposibilidad de disociar la relación entre la destrucción ecológica y la jerarquización de la sociedad, requiriéndose una comprensión sistémica de estos fenómenos y no como partes aisladas, siendo tal vez el puente más importante en este sentido la comprensión del deterioro de la salud mental fuera tanto de un determinismo biologicista como psicosocial, ya que estos fenómenos se influyen recíprocamente generando modificaciones mutuas como han demostrado los más recientes hallazgos científicos, los que cada vez revelan las profundas interconexiones existentes, al punto que actualmente se comienzan a producir las primeras investigaciones sobre el papel de fenómenos cuánticos que rebasan las ideas de localidad en el tiempo y el espacio a nivel biológico, siendo aún desconocidas a nivel social o de la psicología individual las implicaciones de estos descubrimientos, ya que si asumimos el carácter cuántico de la vida no sería de extrañar que estos niveles también podrían verse influidos comportándose como un todo orgánico que responda a las propiedades expresadas en las epistemologías de la complejidad como son la lógica borrosa, la geometría fractal y la teoría del caos, entre otras.

Si bien aún falta mucho por saber al respecto, ya podemos tener claro que preguntas como ¿Qué es la vida? o ¿ Qué es la mente? esconden una trampa lingüística, ya que no son entidades con una consistencia autónoma sino que dependen de sus múltiples interrelaciones, por lo que el punto clave sería:

Existe una relación de interdependencia absoluta entre los fenómenos ecosistémicos, sociales y psicológicos por lo que la sojuzgación en cualquiera de estos niveles inevitablemente extiende sus redes a todos los otros generando procesos de constante retroalimentación que posibilitan su funcionamiento sistémico en el tiempo, pudiendo mantenerse en un frágil pero funcional equilibrio mientras no colapse abruptamente alguno de estos niveles. Sin embargo, ese proceso no es posible de mantenerse indefinidamente, ya que obviamente la fuerza vital de ecosistemas y seres humanos tiene un límite finito y ha requerido de enormes reestructuraciones como la transición entre la edad media y el capitalismo moderno que implicó el sometimiento de las mujeres a la reproducción de la fuerza de trabajo mediante lo que se conoce como la caza de brujas, tal como describe la historiadora Silvia Federici y la posterior invasión al “nuevo mundo” que continua en el actual sistema-mundo capitalista, siendo el telón de fondo un viciado sistema democrático burgués para administrar las inquietudes sociales sobre la totalidad de estos puntos, manteniendo canales para encausar cualquier eventual descontento, generando la ilusión de participación y mas allá obviamente se mantienen todos los sistemas bélicos y legales ante cualquier disrupción, siendo la máxima expresión de esta brutalidad las cárceles.

De esta forma el mundo se organiza hasta la caricatura en un modelo semejante a la granja de la novela de Orwell. Mucho se ha dicho de que la visión de Orwell quedó superada ante la complejidad de la sociedad capitalista, asemejándose más a la idea descrita en un mundo feliz de Huxley. Sin embargo más allá de los mecanismos superficiales el sistema sigue operando en sus raíces con la violencia desnuda, basta ver al respecto Estados como Israel o Turquía, para darse cuenta que sin esta violencia cruda el resto de mecanismos de manipulación no podrían sostenerse con la solidez que lo hacen, aunque es importante señalar que todo este proceso no es omnipotente y encuentra resistencia en diversas expresiones sociales antagónicas en mayor o menor grado y cuya efectividad y radicalidad en su crítica depende estrictamente del nivel de comprensión de la interrelación entre todos los factores descritos, lo que prueba que la forma más eficaz de tensionar este proceso es alterar nuestras relaciones inmediatas con el entorno a nivel ecosistémico, económico, social y psicológico, siguiendo los patrones que le han permitido a la vida evolucionar en la tierra, es decir, principios de cooperación y horizontalidad.

Esto puede parecer una obviedad, no lo es tanto, basta observar que la praxis política de la mayoría de la sociedad no se inclina por este tipo de acciones precisamente porque no se cuestiona hasta su raíz, el mito del desarrollo como motor de mejora de la vida de la personas ni el mito de la jerarquización social como única vía de organización de la humanidad, lo que pone de manifiesto que no solo se requiere una recuperación de medios de producción, también se requiere su metamorfosis total dado su incompatibilidad ecológica. En este sentido, los descubrimientos científicos contemporáneos que remarcan la idea de interdependencia profunda a todo nivel y las comunidades en resistencia por todo el mundo, muestran que finalmente, tal como como afirmaba el genial físico Richard Feynman, la imaginación de la naturaleza desborda por mucho la imaginación de la humanidad y, en este caso específico, la de las clases dominantes. Además, tiene la fuerza para subvertir su sistema jerarquizado, si se comprende con claridad la esencia real de lo que se requiere cambiar como al parecer estaría sucediendo en la región de Rojava. No obstante, la experiencia indica que todos estos procesos deben ser mirados con cautela a la vez que son una prueba fehaciente de la voluntad humana en particular y de la vida en general, de no retroceder ante la dominación y negación de interdependencia de los equilibrios más finos de la realidad y que finalmente el despertar de esa animalidad ligada a poder vivir plenamente es la que derrumbar todos los obstáculos por completo tarde o temprano.



Fuente: El virus de la subversión 

Notas:

Se puede consultar el texto las miserias forestales para profundizar en los impactos del modelo forestal y el terrorismo de estado asociado a este negocio http://metiendoruido.com/2015/06/las-miserias-forestales-cuadernillo-descargable/

Sobre la imposición forzada del trabajo se puede consultar este texto parte de la revista Nada http://revistanada.com/2014/07/15/imposicion-sangrienta-del-trabajo/  
Sobre el papel de la educación, psicología y psiquiatría en el control social se puede consultar estos textos: 
http://elvirusdelasubversion.blogspot.cl/2013/05/educacion-para-ser-libres-o-para-ser.html 
http://elvirusdelasubversion.blogspot.cl/2013/05/el-peligroso-delirio-de-la-psiquiatria.html 

Para mayores detalles sobre el colapso de los ecosistemas y la jerarquización social se puede consultar estos textos:
http://elvirusdelasubversion.blogspot.cl/2015/02/las-redes-de-la-vida-frente-la.html  
http://elvirusdelasubversion.blogspot.cl/2013/10/la-armonia-del-ecosistema.html 
Con respecto a la acumulación originaria descrita por Silvia Federici se puede descargar aquí su libro Calibán y la bruja: 
http://www.traficantes.net/sites/default/files/pdfs/Caliban%20y%20la%20bruja-TdS.pdf
Para mayores detalles sobre los recientes desarrollos sobre la comprensión en la cognición humana y la evolución se puede ver los siguientes textos: 
http://dosdisparos.com/2013/09/17/el-fenomeno-de-la-vida-por-francisco-varela/#.Vjprsm7ifMy
Etología del apego y del reconocimiento en el ser humano 
http://www.redalyc.org/pdf/478/47803104.pdf 

http://www.uam.es/personal_pdi/ciencias/msandin/teoria_sintetica.html 
 
Para una breve introducción a la situación de Rojava son recomendables estos textos: 
http://www.portaloaca.com/articulos/antipatriarcado/9841-socialismo-igualdad-de-genero-y-ecologia-social-en-las-montanas-del-kurdistan.html 
http://www.portaloaca.com/contra-info/10983-n-1-revista-rojava-no-esta-sola-publicacion-anarquista-solidaria-con-la-lucha-del-pueblo-kurdo.html 
Con respecto a resistencias comunitarias es interesante revisar el primer congreso de comunalidad efectuada hace poco 
https://www.youtube.com/watch?v=HPZkfN1KZ6w y la revista Mingako editada en la región chilena http://metiendoruido.com/2015/10/mingako-por-la-tierra-y-la-libertad-nueva-publicacion-anarquista-en-la-region-chilena/
Sobre los nuevos desarrollos en la teoría del caos y la emergente biología cuántica son recomendables estos documentales de divulgación "La vida secreta del caos" http://miradocumentales.com/6403/la-vida-secreta-del-caos y La pesadilla de Einstein junto a "Hagase la vida"  de la serie secretos de la fisica http://www.area-documental.com/resultados-serie.php?buscar=Secretos%20de%20la%20Fisica%20Cuantica

jueves, 19 de mayo de 2016

Sociedad jerarquizada, salud mental y capitalismo

«Quien desea y no actúa engendra la plaga» William Blake


Los últimos estudios indican que la región chilena presenta altos índices de deterioro de la salud mental, siendo especialmente significativa la prevalencia de los trastornos depresivos, sin embargo, a la par de estas informaciones no han surgido explicaciones satisfactorias que permitan establecer una comprensión plena de la situación. En general las explicaciones populares más recurrentes que he leído lo atribuyen al “individualismo” y “consumismo” propios de una sociedad neoliberal y supuestamente hedonista. Esta explicación me parece bastante problemática y simplista. Por un lado, el denominado consumismo parece más un efecto de un proceso mayor que una causa en sí mismo y por otro, el supuesto individualismo resulta ser una causa imaginaria, ya que ante todo las sociedades jerarquizadas sean democráticas o dictatoriales tienden a la homogeneidad y no a la diversificación de sus integrantes. 


La pregunta entonces es ¿Qué es lo que esta explicación oscurece en vez de sacar a la luz?, ya que ha quedado totalmente omitida la explotación laboral, las extensas jornadas en condiciones adversas que logran extraer la mayor parte de la vitalidad de las personas, en un contexto altamente represivo de la identidad individual, que se ve absorbida por la identidad organizacional, tampoco se hace mención a los sistemas familiares generalmente patriarcales (ya sean muy aglutinados o altamente impersonales en su interacción) que es donde se producen habitualmente los epicentros del deterioro de la salud mental, ya que son sistemas altamente coercitivos o que muchas veces ofrecen relaciones “doble vinculantes” (mensajes contradictorios a nivel ideo-afectivo). Otro aspecto que parece quedar omitido es la situación de constante violencia política por parte del Estado, sus campañas de insegurización con amplia cobertura, menos aun hay mención al sistema educativo basado en una lógica de premios y castigos, que por definición cancela la expresión de cualquier acto espontáneo. Finalmente, tampoco se hace mención al papel de la destrucción de ecosistemas, a pesar de la gran cantidad de conflictos socioambientales, debido a la violenta expansión del capital bajo la sombra del terrorismo de Estado.

Si se examina por ejemplo los trastornos depresivos se puede observar que contradicen estas explicaciones, ya que por definición presentan gran pérdida de energía, sentimientos de culpa y la incapacidad de experimentar placer, por lo tanto es difícil ver en este caso el papel del supuesto “hedonismo” como explicación, situación similar ocurre con todo el espectro de trastornos ansiosos que son una forma de miedo puro condicionado, que no cuenta con posibilidad de una adecuada expresión psico-fisiológica. Ahora, si se observa otros trastornos como los alimentarios, el denominado trastorno límite y de ahí hacia las psicosis, lo que se puede ver es una difusión de la identidad que es totalmente incompatible con la idea de un individualismo exacerbado. De esta forma me parece que en esta explicación con alto contenido moral en la izquierda actual lo que se esconde es la continuación de una forma de valorar, que es la misma del sistema social que se supone que se está criticando. Me explico: El sistema social jerarquizado sea democrático o dictatorial, su forma económica capitalista no es la de una sociedad ni orgiástica ni dionisíaca, es una sociedad eufóricamente puritana, que emplea una amplia gama de sistemas de domesticación psicofisiológica en todas las áreas que antes mencioné como excluidas de la explicación habitual sobre la salud mental.

Este discurso paranoico con la diversión o el placer o la expresión de individualidad podría darlo perfectamente un luterano. Recordar el importante papel en la generación del capitalismo de la ética protestante y como esta se aplica a los “recursos humanos”, después de todo, los realmente pobres difícilmente podrían tener un problema de “consumismo” y mucho menos tiempo alguno para la expresión de su individualidad. Por lo tanto, la explicación que se pretende dar es una forma de valorar que implica rechazar constantemente los propios instintos, se basa en la autorenuncia, expresada de hecho en el discurso igualitarista de la moral cívico-democrática (continuación del igualitarismo cristiano somos todos hijos de dios) en que todos somos ciudadanos. Este discurso homogenizador opera como telón de fondo de todos los sistemas de control antes descritos, provocando la renuncia a los instintos bajo la premisa del supuesto bien mayor que sería el interés de la sociedad (clase dominante, sus dioses, etc.) suprimiendo tanto la individualidad como lo que podríamos tener en común, la naturaleza humana es sustituida por todos estos ideales, generalmente esta trampa es realizada atribuyendo a los instintos el papel de caja de Pandora, sin embargo, si bien la crueldad parece ser algo instintivo en ocasiones, esa solo es una parte de la historia ya que hay muchos otros instintos desde la curiosidad, el sexo, la creatividad, el amor, etc.

Es bueno recalcar en este punto que las diferencias siempre van a tener que existir para ser sanos, porque la naturaleza es así, solo que estas no pueden convertirse en fundamentos de jerarquía social o económica o política. La igualdad que se busca es la inexistencia de jerarquías no la homogeneidad que se esconde bajo el discurso igualitarista y que también invade a veces los discursos anticapitalistas.

Desde esta perspectiva se puede ver como la región chilena pasó de ser en dictadura un lugar totalmente aterrorizado a ser un lugar totalmente deprimido bajo la democracia burguesa y su forma de valorar. En este sentido, se puede afirmar la necesidad de una inversión de esta forma de valorar, basada en la constante renuncia a los deseos que impone un sistema jerarquizado, como forma de salir de la domesticación psicofisiológica focalizada en la reverencia constante al principio de autoridad, que niega cualquier espontaneidad a nivel socio-afectivo. Ya que las explicaciones supuestamente ilustradas de la psiquiatría nos siguen encerrando en un determinismo biologicista desmentido hasta el cansancio, mientras las escuelas de psicología con su modelo bio-psico-social constatan una obviedad a la vez que la reducen a datos estadísticos, con que disparar a la bandada, con los clásicos lugares comunes de sociedad “moderna”, “globalización”, “la vida agitada”, etc., ignorando por completo las relaciones de poder implícitas en la comprensión del deterioro de la salud mental (en realidad salud psicofisiológica sería más adecuado decir).

Esta inversión de valores de la que hablo solo es posible en la medida en que se produzca una transmutación de los afectos, que va generando la constante renuncia a los deseos para acomodarse a estos supuestos ideales superiores de una sociedad jerarquizada, es decir, volver a valorar una individualidad interdependiente que atiende a las reales necesidades de su propio organismo, solo desde ahí es posible la organización necesaria para subvertir los cimientos de esta forma sepulcral de infravalorar la vida que se esconde bajo los supuestos grandes ideales de Estado de derecho, democracia, civismo, etc. De esta forma solo se puede afirmar que son nuestros demonios nuestros mejores consejeros, basta ver al respecto como el supuesto potencial civilizatorio del capital nos tiene más cerca de la sexta extinción que del comunismo.