martes, 10 de abril de 2012

Movimiento Estudiantil: Por la Autogestión

Pese a los augurios de la inevitable caída del capitalismo por activistas de las ideologías nacidas en el seno de la clase trabajadora a mediados del siglo XIX, la historia reciente nos demuestra que el capitalismo ha sabido como superar las crisis que el mismo capitalismo genera. Las clases dominantes aumentan cada día su poder sobre la población mundial, el poder económico concentrado en el capitalismo financiero juega a sus anchas a la especulación bursátil, con la garantía de que el Estado les salvará si es que el juego se hace tan peligroso que pueda propiciar la caída del sistema monetario. 
En este contexto mundial Chile vive un fuerte movimiento social, que ha puesto el tema de la educación en la cúspide de la contingencia política y en donde los sectores que resisten el actual orden de cosas, han expresado la necesidad de realizar cambios estructurales en la sociedad.

En el transcurso del movimiento se han desarrollado grandes movilizaciones, protestas y paros, y si bien el apoyo sindical,aunque a última hora, se ha hecho presente- a mediados de 2011- a la vez ha quedado en evidencia una vez más, el paulatino desgaste del poder de los sindicatos debido-entre otras razones-, al proceso de revolución de la burguesía iniciado en Chile en 1973, acentuado por los “avances” tecnológicos en la especialización del trabajo, el fuerte crecimiento de las exportaciones asiáticas, el monopolio del retail, en definitiva, la destrucción de empleos en muchas industrias, antiguo caldero embrión de revoluciones.

Este deterioro sindical ha dejado en manos de la voluntad de los reformadores y humanizadores del sistema capitalista la calidad de vida de la gente asalariada, altamente endeudada, que vive para trabajar y trabaja para pagar. Observamos un proletariado diverso, disperso, sin overol, que incluso niega su condición de clase obrera. 

Nos encontramos así, con un sindicalismo que no es capaz de ser el protagonista de los cambios estructurales que el movimiento estudiantil necesita para lograr sus objetivos inmediatos: una educación gratuita y de calidad; y los de mayor alcance: terminar con la sociedad de clases y la desigualdad económica.

¿ Cómo superamos estas limitaciones?

Ante la escasa fortaleza de organizaciones sindicales no hay recetas mágicas, buscar soluciones en el parlamentarismo y referentes presidenciales podría hacernos tropezar otra vez con la misma piedra-la misma que generaciones anteriores con tristes consecuencias-, es por eso que considero que el replantearnos el cooperativismo autogestionario resulta fundamental para enfrentar los grandes desafíos del joven e incipiente movimiento anticapitalista global y chileno en particular.

Si bien el cooperativismo ha sido considerado un elemento importante en la Acción Directa económica, aun así, este no ha sido abrazado con el mismo entusiasmo por todos los amigos de las ideas libertarias, ya que es considerado por algunas corrientes o más bien “opiniones”, como un simple negocio dentro del sistema capitalista, y sí, no están muy lejos de la realidad, pero el cooperativismo no es una simple forma de reacción contra el sistema monetario, ya que bajo las actuales condiciones descritas,- la crisis del sindicalismo- el cooperativismo nace revitalizado, proyectándose como un importante motor en la emancipación social para las próximas generaciones.


¿ Cómo propagar el cooperativismo revolucionario?

A través de la creación de cooperativas de todo tipo: agrícolas, alimentarias, escuelas libres, culturales, okupaciones de espacios deshabitados, etc, y a través de la creación y/o identificación de Núcleos de Alternativa Económica (NAE) que serían como una especie de cooperativas “en potencia”, -ya que se encuentran en manos de intereses ajenos a sus trabajadores o dispersos sin la capacidad inmediata de crear una cooperativa-, pero que sus individualidades consideran la necesidad del apoyo mutuo y la autogestión como la base principal para nuevas formas de convivencia y agitación en los procesos revolucionarios.

NAE y redes que interpongan los intereses de clase por sobre los intereses financieros, núcleos generadores de autogestión revolucionaria, que construyan a través de la Acción Directa una sociedad libertaria; federaciones de estudiantes y trabajadores, de productores y consumidores que planten cara a la burocracia de los gobiernos, de todos los gobiernos, mediante plataformas que funcionen en redes horizontales, que paulatina y radicalmente, superen al Estado y al Capital.





Aclaración: Con este artículo no pretendo incentivar al inmovilismo social, sino, proyectarnos más allá de la contingencia por la gratuidad, sin por ello dejar de luchar con todas nuestras fuerzas para arrebatar conquistas a la burguesía, pero siendo conscientes de que con la gratuidad el problema de la educación no se acaba - ni tampoco la sociedad de clases- la educación libertaria, por tanto, seguirá siendo el medio para que la humanidad alcance su completa emancipación económica y social.

Esta propuesta no niega el anarcosindicalismo, entiéndase como un agregado – inevitable y necesario- a la organización sindical. Tampoco busca crear nuevos conceptos, ni una alternativa diferente a la Autogestión, sino, materializar la Acción Directa económica en la actual realidad social.


Por @Tierrarevuelta

Artículos relacionados:


¿Qué es la Acción Directa? http://noticiasyanarquia.blogspot.com/2012/04/que-es-la-accion-directa.html


¿Qué es la Autogestión?

http://noticiasyanarquia.blogspot.com/2012/08/autogestion-la-propuesta-anarquista.html
















3 comentarios:

  1. Está súper bueno!!

    Yo igual creo que por ahí va la cosa. Empezar a aplicar y practicar formas de Autogestión, pero sin dejar de levantar reivindicaciones que nos permitan robarles conquistas a la burguesía.

    De hecho, en estas luchas reivindicativas es que vamos fraguando el espíritu combativo del pueblo. Pero al mismo tiempo es necesario concretar prácticas de empoderamiento del quehacer cotidiano, tanto productivo como asociativo.

    Qué bueno que estemos en la misma!

    Abrazos Fraternos.
    Salud y Revolución Social!

    ResponderEliminar
  2. Excelente artículo. Un gran progreso encontrar un artículo con propuestas positivas, constructivo y fiel a la ideología. Ojalá más gente lo lea y se vaya poniendo en práctica. Creo que sería una propuesta factible de las muchas que se pueden y deberían implementar, para lograr un cambio estructural duradero.

    ResponderEliminar
  3. Gracias por el artículo. Una de las cosas que acercó la autogestión a la población antes del 36 fue la formación económica a familias, cajas de resistencia, etc... Claro que en la época se entendía más fácilmente la autogestión en cuanto a las necesidades básicas y ahora es más difícil por culpa del bestial sector terciario, pero por eso mismo nuestros proyectos deben enfocarse a proporcionar servicios útiles al respecto.

    En las aulas, en los centros de trabajo, en la calle: ¡Apoyo mutuo y autogestión!

    Un saludo libertario!

    ResponderEliminar