domingo, 26 de agosto de 2012

BAKUNIN SOBRE LOS MUTUALISTAS PROUDHONIANOS

Cuan ridículas son entonces las ideas de los individualistas de la escuela de Jean Jacques Rousseau y de los mutualistas proudhonianos, que conciben la sociedad como resultado de un contrato libre pactado por individuos absolutamente independientes entre sí, que entran en relaciones mutuas sólo debido a la convención establecida entre ellos. Es como si esos hombres hubiesen caído de los cielos trayendo consigo el lenguaje, la voluntad, el pensamiento original, y como si fueran ajenos a todo cuanto hay en la tierra, es decir, a todo lo que tiene un origen social. Si la sociedad hubiese estado formada por tales individuos absolutamente independientes, no habría habido ni necesidad ni la más ligera posibilidad de que se asociaran; la propia sociedad no llegaría a nacer e, incapaces de vivir sobre la tierra, esos individuos libres tendrían que volar de nuevo hacia su morada celestial.

martes, 14 de agosto de 2012

Chile, España y el fracaso de la política de pactos

Chile y España se parecen bastante en sus procesos post dictadura: derecha dictatorial en el poder y una izquierda que pacta con ella. La diferencia es que el proceso en España lleva más años, en Chile la democracia arribó en 1990 y en España alrededor de 1977.

Pactar con la burguesía, es un arma de doble filo, por un lado, dicha política beneficia solo a los partidos y especuladores de mercado y por otro, más silencioso, pero a mi entender más perjudicial, adormece el espíritu combativo emancipador de la clase trabajadora.

Aunque sería arbitrario afirmar que debido a la política de pactos España sufre la actual crisis social- ya que esta responde a múltiples factores-, pero no es autoritario decir que quienes se han enriquecido a costa del sudor de los trabajadores han sido sectores de “ambos bandos” de la clase política. Allí como aquí han sido muy habilidosos en los negocios, quienes en su día levantaron la bandera del materialismo histórico, y después, citando a autores socialdemócratas, como excusa o tapadera ideológica, han iniciado el proceso de ocupar progresivamente las instituciones del Estado, y de paso llenar sus bolsillos, en otras palabras, han sido cómplices de la actual situación.

¿A eso le llama la izquierda chilena “entender el proceso”? yo lo entiendo, creo, y no me gusta nada. ¿Que las realidades de Chile y España son distintas? Sí, pero ambas presentan un mercado desregulado, aquí y allí están presentes los mismos grupos financieros, y lo que no es menor, muchos tecnócratas y funcionarios públicos chilenos son capacitados en España, tampoco es menor que las reformas educacionales chilenas hayan sido fuertemente influenciadas por reformas que en algún momento rigieron en España. Por lo demás, el capitalismo en casi todo el mundo es el mismo sistema: una élite político/económica que decide y una inmensa mayoría explotada y oprimida que alucina participar en el espejismo de la democracia representativa.
¿Quién desarrolla los procesos sino las personas?¿Quién teje los caminos sino los trabajadores? Cuando hablamos de capitalismo, neoliberalismo, socialismo, etc., son meras abstracciones si es que no hay personas que a través de sus conductas materialicen dichas caracterizaciones de la convivencia social.
Puede sonar evidente lo que digo, pero siento que para muchos no lo es tanto. Para terminar subrayo que soy, o más bien estoy consciente - la consciencia no es un estado permanente- que no hay recetas mágicas que de un día para otro terminen con la trampa del capital, pero si estoy, totalmente seguro ,de que pactando con los mercaderes no termináremos con el mercado.

Autogestión decía Ego Aguirre, Acción Directa Clotario.




Por @Tierrarevuelta 






Artículo relacionado ¿Qué es la Autogestión?


viernes, 10 de agosto de 2012


"La producción capitalista y la especulación bancaria se llevan muy bien con la llamada democracia representativa; porque esta forma moderna del Estado, basada sobre una supuesta voluntad legislativa del pueblo, supuestamente expresada por los representantes populares en asambleas supuestamente populares, unifica en sí las dos condiciones necesarias para la prosperidad de la economía capitalista: centralización estatal y sometimiento efectivo del Soberano - el pueblo- a la minoría que teóricamente le representa, pero que prácticamente le gobierna en lo intelectual e invariablemente le explota."
Mijaíl Bakunin



Elecciones... 

Una votación democrática no representa jamás la voluntad de la mayoría. En el mejor de los casos un partido representa a tres o cuatro de cada diez personas que votan. Lo normal es un porcentaje menor. Además los partidos no son homogéneos. Dentro de ellos existen facciones internas, y dentro de la facción dominante, personas de peso, gobernantes. Por ello es siempre una ínfima minoría la que toma las decisiones. Las elecciones pueden determinar algunos liderazgos, pero durante el mandato tienen que preservar los intereses del sistema. Las diversas élites que se reparten el poder establecen compromisos y llegan a acuerdos previos que nada tienen que ver con las elecciones.

En tiempo de elecciones no se eligen personas, sino partidos, o mejor dicho, listas elaboradas por partidos. Poca democracia puede haber cuando se votan organizaciones con una estructura fuertemente jerarquizada y autoritaria. Tampoco el sufragio es universal. Los menores de 18 años no votan, no sabemos por qué, cuando sí tienen derecho a ir a la cárcel, al trabajo y deberes como pagar el transporte e ir a la escuela.

El acto de votar sirve para que el Estado obtenga legitimidad. No existe participación real de las personas en la política, sino una ilusión de participación real, como la  ilusión de participación que se consigue poniendo a toda la población en contacto con los símbolos centrales de la política estatal (fiestas patrias, eventos multitudinarios, inaguraciones de obras públicas... y elecciones), y de esta manera se favorece el sentimiento de identidad e integración en el sistema, que crea la impresión de que se toma partido por algo. Así, puede haber decisiones injustas, pero como se piensa que el gobierno representa la voluntad popular, hay que aguantarse, porque lo ha decidido la mayoría.

En resumen, la ciudadanía y el deber ciudadano, votar, es un recurso de las élites gobernantes y del poder económico  para hacernos creer que participar en política es depositar un voto cada 4 años. El fraude electoral es un círculo vicioso con el que las clases dirigentes nos distraen para que caigamos en el inmovilismo social, nos alejemos de la autogestión, obviemos la organización con nuestros pares, en definitiva, el sistema electoral no es más que un queso en una trampa para ratones, comámonos al dueño de la trampita y habrá queso para todos y todas.





Quien lucha contra la injusticia no es funcional al sistema, quien solamente espera  las próximas elecciones, sí que lo es.


( artículo elaborado a partir de un texto de la revista Amor y Rabia de Valladolid, he quitado algunas cosas, para darle un carácter global y he agregado otras, el texto base lo pueden consultar aquí  )
"Los anarquistas se han opuesto siempre a la democracia representativa y al parlamentarismo porque consideran que toda delegación del poder por parte del pueblo lleva infaliblemente a la constitución de un poder separado y dirigido contra el pueblo, los anarquistas propusieron siempre como única alternativa la democracia directa. Democracia -piensan- supone burocracia, democracia representativa supone manipulación de la voluntad popular por parte del gobierno y de las clases dominantes; democracia representativa quiere decir de los menos aptos y decisión en manos de los que no saben."
  Ángel j. Capelletti







"Los anarquistas presentamos un método nuevo; la libre iniciativa de todos y el pacto libre después de que, abolida revolucionariamente la propiedad privada, todos estén en posesión de igualdad de condiciones para disponer de la riqueza social. Este método, no dejando lugar a la reconstitución de la propiedad privada, debe conducir, por medio de la libre asociación, al triunfo del principio de solidaridad "  Malatesta

lunes, 6 de agosto de 2012

Autogestión: La Propuesta Anarquista

Muchas veces, el concepto autogestión suele asociarse al autofinanciamiento de distintas organizaciones a través de actividades culturales o recreativas. También se denomina autogestión, cuando algunas personas venden diversos artículos o bienes para sustentarse a sí mismas o simplemente conseguir dinero. También se utiliza este concepto para mencionar una amplia gama de procesos de producción artesanal, que constituyen la fuente laboral de algunas personas. Obviamente estos usos cotidianos del término autogestión lo despojan completamente de su potencial revolucionario, reduciéndolo exclusivamente a la obtención de recursos monetarios.

Desde la teoría anarquista, el concepto autogestión es mucho más que eso. Específicamente se refiere a la satisfacción de necesidades individuales y sociales, por parte de los propios afectados/as, sin que interfieran en esto, las lógicas del mercado o el poder, propias de la sociedad capitalista. La autogestión conlleva la organización y movilización de explotados/as y oprimidas/os, en función de sus propios intereses. Constituye desde esta perspectiva, la propuesta de construcción social del anarquismo.  La autogestión es la forma en que las y los oprimidos/as se articulan para construir una sociedad que les dé la oportunidad de desarrollarse plenamente.

En buenas cuentas, la autogestión significa que los miembros de una sociedad, se despojan de la clase dominante y satisfacen todas sus necesidades, resuelven sus problemas y desarrollan sus intereses organizadamente. Es decir, la sociedad sigue funcionando, pero de otra forma: libre y horizontalmente.

Para comprender el verdadero sentido de la autogestión, resulta interesante definir en términos simples, los conceptos de “función” e “institución”. Al hablar de función, se hace referencia a las acciones que una sociedad debe o desea desarrollar cotidianamente para satisfacer sus necesidades e intereses. Mientras que institución es el organismo que en cada sociedad cumple determinadas funciones.

La idea de autogestión, consiste en generar diferentes organizaciones sociales autónomas y horizontales, que se hagan cargo de las funciones sociales necesarias, sin la intervención de las instituciones capitalistas y sus lógicas de dominación.

Obviamente, en la sociedad capitalista se desarrollan muchas funciones que sólo benefician a la clase dominante, por lo que no tendrá sentido autogestionarlas (en el ejemplo, claramente proteger a la clase dominante resulta absurdo en una sociedad anarquista). Sin embargo, si seguimos el ejemplo, la propuesta sería generar los procesos educativos, recoger la basura y producir alimentos de acuerdo a las necesidades reales del grupo social.

El conjunto del pueblo organizado, es decir las y los propios afectados/as, son quienes deben decidir que funciones son o no son necesarias en cada sociedad. Esta es una definición abiertamente política y de vital importancia, que debe ser debatida y asumida por el propio tejido social, no sólo por cúpulas o iluminados.

La autogestión no es más que la acción de dotarse de distintas instancias colectivas, que funcionen de abajo hacia arriba, que permitan cumplir los requerimientos que la vida en sociedad requiere. La autogestión es la respuesta del pueblo organizado para hacer funcionar las complejas relaciones sociales y económicas de la sociedad moderna.

Sin embargo, no se debe confundir la propuesta autogestionaria del anarquismo, con la construcción de “mundos paralelos” o “islas de libertad” al interior del sistema capitalista. Si las y los oprimidos/as comienzan a autogestionar sus necesidades, entraran en abierta contradicción con las lógicas dominantes, tanto en términos simbólicos como materiales.

Simbólicamente, la autogestión exitosa de una necesidad social, deslegitima al orden imperante y su discurso de que no hay otras realidades posibles. Muestra con el ejemplo, un camino a seguir por el resto de oprimidos/as. Cuestiona la mercantilización de la vida, las jerarquías, la subjetividad capitalista, conlleva un cambio cultural importante de dimensionar y potenciar. Sin embargo en términos materiales, significa disputar y arrebatar la propiedad privada al Estado y a la burguesía, socializando los medios de producción y el capital existente en una sociedad.

Para ejemplificar esto, se sugiere pensar en dos situaciones diferentes:

La primera en el caso de lograr autogestionar la educación en un barrio; la segunda, autogestionar la producción agrícola de un fundo. En el primer caso, se trata de generar organizaciones sociales capaces de desarrollar exitosamente procesos educativos con niñas, niños y jóvenes del sector. Estos/as jóvenes lograran aprendizajes de contenidos, de habilidades sociales, valóricos, organizacionales, etc. Muy pronto debieran superar la mediocridad escolar y desertar del sistema formal. De acuerdo al contexto imaginado, podrán apostar a las certificaciones del tipo “exámenes libres” o simplemente apelar a la legitimidad social de sus nuevos saberes. En términos materiales se están vaciando las escuelas, evitando su impacto disciplinador y modificando las características de cada uno/a de las y los participantes.

En el segundo ejemplo, la socialización de los medios de producción es mucho más evidente, pues se trata de tierras cultivables, maquinarias agrícolas, etc. En este sentido, la autogestión de la producción agrícola, pasa necesariamente por la organización férrea de las y los trabajadores/as de ese campo en particular, quienes no sólo se articulan horizontalmente y asumen el control, sino que expropian al patrón la propiedad privada.

Obviamente, este proceso es mucho más confrontacional que el anterior, por lo que requiere mayores grados de organización, no sólo en ese fundo específico, sino en el resto de la sociedad.

Con estos ejemplos se quiere colocar de manifiesto dos elementos centrales de la propuesta autogestionaria del anarquismo: Por una parte se debe entender que la capacidad de autogestionar necesidades o funciones sociales, es directamente proporcional al grado de organización de las y los explotados/as y oprimidos/as. Si existen bajos niveles de organización, es decir, pocas personas organizadas u organizaciones débiles, sólo se podrán autogestionar algunas necesidades, sin entrar en confrontación explícita y directa contra el poder. Por el contrario, cuando los niveles de organización mejoran, el conflicto se hace evidente y progresivo.

El segundo elemento a destacar, es que la autogestión cumple un doble rol en el proceso revolucionario. Actualmente se levanta como forma de resistencia al capitalismo, satisfaciendo algunas necesidades mínimas para subsistir. Pero por otra parte, las experiencias de autogestión, por pequeñas que sean, constituyen proyecciones concretas de la sociedad que se desea construir. La autogestión en el capitalismo es una “gimnasia” que prepara a la clase oprimida y la inserta en el proceso revolucionario.

Para el anarquismo la revolución es aquí y ahora, no en un futuro lejano cuando se cumplan determinadas condiciones. Por esto, citando a Malatesta, “fomentar toda clase de organizaciones populares es la consecuencia lógica de nuestras ideas básicas, y por lo tanto debería ser una parte integral de nuestro programa... los anarquistas no quieren emancipar al pueblo; quieren que el pueblo se emancipe a sí mismo... queremos que la nueva forma de vida surja del pueblo y corresponda a su estado de desarrollo y que avance al paso que ellos avanzan” Así las organizaciones sociales deberán ir copando los espacios ocupados por el capitalismo hasta que el Estado sea innecesario. Sin embargo, este proceso generará momentos de crisis social o quiebres, tal como ocurrió en Chile en 1973, cuando el movimiento obrero que se articuló a partir de los cordones industriales entró en abierto conflicto con los sectores patronales y gubernamentales. Por lo que el desafío de ese momento, será derrocar, con todos lo medios disponibles y de manera definitiva el orden burgués.
¡¡Rebeldía y Autogestión!!


Corriente Revolución Anarquista


Texto extraído de https://www.facebook.com/pages/Corriente-Revoluci%C3%B3n-Anarquista/252680101449629

 TEXTO RECOMENDADO:

Consideraciones sobre la autogestión - Ángel J. Cappelletti